
El resultado de nuestras decisiones produce una respuesta emocional. Casi todos vosotros habéis experimentado enfado, decepción o arrepentimiento cuando el resultado de una decisión no es el que esperabais. Además, estas respuestas emocionales pueden influir en nuestro comportamiento futuro, ya que la toma de decisiones en los humanos es un mecanismo complejo en el que intervienen procesos cognitivos, emociones y motivaciones. Pero, ¿ocurre lo mismo en otras especies?
Investigadores de las Universidades de Yale y Duke han realizado un estudio para tratar de averiguarlo. En primer lugar, querían saber si también chimpancés comunes y bonobos (chimpancés pigmeos) muestran respuestas emocionales a raíz del resultado de sus decisiones. En segundo lugar, puesto que sabemos que chimpancés y bonobos toman decisiones diferentes ante un mismo problema aunque sus habilidades cognitivas son similares, querían averiguar si estas diferencias podrían deberse a que experimentan diferentes reacciones emocionales. Es decir, si también estas emociones influyen en sus decisiones futuras.
Para tratar de alcanzar su objetivo, los investigadores realizaron dos tipos de experimentos. En el primero, llamado de preferencia temporal, ponían a prueba la paciencia de nuestros parientes simios dándoles la opción de elegir entre una pequeña recompensa (una sola pieza de comida) que estaba disponible inmediatamente, o una recompensa mayor (tres piezas) que solo estaba disponible después de un tiempo de espera (uno o dos minutos). Ambas especies mostraron respuestas emocionales negativas cuando eligieron la opción “retardada”, pero los chimpancés lo hicieron en mayor grado, rascándose, dando golpes o haciendo “pucheros”:
En un segundo experimento, nuestros parientes podían elegir entre dos opciones. Una opción “segura” en la que siempre recibían un alimento que les gusta en un nivel intermedio, y una opción “arriesgada” en la que tenían la misma posibilidad de recibir un alimento que les gusta mucho o uno que les gusta muy poco. Cuando eligieron la opción arriesgada y el resultado no fue el deseado, ambas especies mostraron respuestas emocionales negativas similares. Y tanto chimpancés como bonobos a menudo se “arrepintieron” de su elección, tratando de cambiarla una vez obtenido el mal resultado.
Este estudio nos muestra que, al igual que los humanos, nuestros parientes más cercanos también experimentan respuestas emocionales ante el resultado de sus decisiones. Sin embargo, existen diferencias entre ambas especies y también entre individuos.
Los chimpancés están más dispuestos que los bonobos a esperar para obtener recompensas más grandes, sin embargo, los chimpancés exhiben repuestas emocionales más negativas cuando lo hacen. También están más dispuestos a asumir riesgos que los bonobos. Sin embargo, aunque ambas especies muestran respuestas emocionales similares cuando el resultado no es el deseado, estas respuestas tienen diferentes consecuencias en ambas especies. Mientras que aquellos bonobos que trataban de corregir sus decisiones más a menudo (mostrando ‘arrepentimiento’) eran también los más reacios a arriesgarse, no había ninguna relación en los chimpancés. Por otra parte, los bonobos modificaban sus respuestas en base a resultados anteriores, por ejemplo, eligiendo la opción segura después de un mal resultado en la opción arriesgada. Sin embargo, los chimpancés no modificaron sus elecciones por la experiencia previa.
Será necesario realizar más estudios para tratar de averiguar cómo influyen las respuestas emocionales en sus decisiones y a qué se deben estas diferencias en el modo de actuar de chimpancés y bonobos. Para los autores, una de las razones podría relacionarse con el ambiente socio-ecológico en que viven ambas especies. Se cree que los bonobos han evolucionado en ambientes más productivos que los chimpancés y menos competitivos, de modo que están menos dispuestos arriesgarse o esperar para obtener un alimento. Sin embargo, los chimpancés dependen en mayor medida de la estacionalidad de algunos alimentos, muestran una mayor competencia por los recursos, y tienen menos acceso a los alimentos comunes, como la vegetación del suelo, por lo que están más dispuestos asumir riesgos o ser más pacientes para obtener alimentos. Esta sería una de las razones por las que los chimpancés están más dispuestos a involucrarse en estrategias arriesgadas como la caza.
Alexandra G. Rosati, Brian Hare. Chimpanzees and Bonobos Exhibit Emotional Responses to Decision Outcomes. PLoS ONE, 2013; 8 (5): e63058 DOI:10.1371/journal.pone.0063058










