Ayudado por una experta en nutrición y paleontología os voy a describir los menús que disfrutamos en la galería de los homínidos del Museo de la Evolución, que conste que pese a lo que parezca son muy equilibrados para nuestro tamaño, aunque pudiera parecer lo contrario por la descripción de algunos de ellos. Y no son muy caros, ahora que los sapiens os encontráis en crisis, solo tenéis que salir a cazar y recolectar, aunque no sé si lo primero ahora mismo está muy bien visto, para nosotros es necesario para la supervivencia.
Como os podéis imaginar Lucy, junto con Mrs. Ples y Cascanueces (las dos primeras Australophitecus, y el tercero un Paranthropus) tienen una dieta vegetariana, aunque a este último le gustan mucho las partes duras. Su menú es el siguiente:
Virutas de mandioca
Ensalada de hojas de acacia
Gusanos en Papillote
Caracoles de tierra en su jugo
Crujiente de termitas
Macedonia de frutas
Nueces en su cáscara al aire africano
Degustación de carroña de gacela al aroma de tres días
Como os podéis imaginar en cuanto el género homo se ubicó sobre el planeta Tierra, el menú cambió ligeramente, ya desde el Habilis, hasta el Ergaster o el Antecessor, y por supuesto el Heidelbergensis. Así que desde hace un millón de años la dieta fue cambiando ligeramente, y estos son los platos que tenemos, que conste que yo no soy caníbal, pero como todos conocéis el Antecessor lo era, así que tenemos que mantener en algo su alimentación, pero no os preocupéis los visitantes del Museo, poco a poco vamos moderando sus apetitos. Y ya introdujimos la carne, algo tan necesario que fue aumentando nuestra capacidad craneal y también nuestro colesterol. El homo Georgicus de la galería también se suma a este festín.
Sesos de vecino
Hígado de paisano con frutos de la tierra
Jamón de gamo macerado al sol
Patitas de rinoceronte al aroma de tomillo
Ensalada de avellanas y bellotas con salsa de escaramujo
Frescura de frutas del bosque
Tuétano de caballo sobre lecho de brotes tiernos
Carpaccio de perretxico
Huevos estrellados de avutarda
Hace 300.000 años los neandertales poblaron parte de Europa y también sus costas, fueron ellos los que introdujeron el pescado en la dieta, y también los alimentos cocidos, porque utilizaron mucho más el fuego. Los sapiens mientras tanto en África no le decían que no a esta dieta, en la galería sin embargo el Rodhesiensis es más exquisito.
Compota de moras “achuchas”
Crudités de hongos con aire de romero
Bocadito de sesos de cervatillo
Flanecitos de grasa de bisonte
Costillas de potro despeñado
Solomillo de bisonte fileteado al bifaz
Cecina de león de las cavernas
Espuma de castañas con flores silvestres
Como os podéis imaginar, ya que vosotros formáis parte de la misma especie, cuando los sapiens ocuparon casi todo el territorio, las dietas fueron más amplias y versátiles, sobre todo gracias a sus mejores técnicas. Este es parte del menú de hace 40.000 años que toma, y que el resto picamos encantados.
Mejillones y tortuga a la plancha
Lengua de abuelo al Sidrón
Consomé de huesos de yegüa
Ahumado de bisonte al brezo
Entrecot de rinoceronte lanudo
Ensalada templada de brotes verdes con nueces y arándanos
Gélido de reno al aroma de líquenes
Sorpresa de fresas
Como veis, nos damos un auténtico banquete, no nos preocupamos lo más mínimo del ácido úrico, ni de los triglicéridos y mucho menos de la glucosa y el colesterol, pero en nuestra defensa os puedo aseguras que quemamos casi todas las grasas que consumimos, por nuestro continuo ejercicio, eso sí, nos comienza a preocupar que desde que estamos en el Museo nos movemos menos, y salvo el chill out de los lunes nos queda poco tiempo de esparcimiento, por eso vamos a ver si mejoramos esa dieta y la adaptamos a la mediterránea, creo que será mejor para todo.









